Donde se para el tiempo

Este espacio que te comparto, lo conozco muy bien. Estoy emocionalmente muy vinculada a él y os puedo describir hasta su aroma, su… todo, porque es una parte de mi hogar. Amo este lugar, es el pulmón de nuestra casa y aquí «respiramos» los cuatro, en este espacio pensado para la vida juntos. Les he pedido permiso para enseñarlo y me lo han dado, pues saben lo que KALMA DEKO supone para mí. Eskerrik asko, familia!!

Hoy te lo muestro para hablarte del Restyling y del diseño de exteriores. Adquirimos esta vivienda en obra y pude ir modificando sobre plano y tomando decisiones que luego me facilitaron incorporar los muebles y enseres grandes que venían de nuestra anterior casa. En el espacio interior abierto de sala – comedor, todas las piezas grandes son reutilizadas y esto hace que la elección de los pequeños auxiliares, textiles, colores y complementos vayan pensados para completar ese «conjunto que heredaba». Nuestro espacio se construyó en gran medida desde muebles que ya traían su pasado, pero el nuevo espacio merecía crear su propio universo donde construir la nueva vida. Y este es el reto de contar historias nuevas que lo hagan especial para sus habitantes…

Te contaré un pequeño secreto como ejemplo : este es para nosotros nuestro oasis y aquí quería que todo nos condujera al relax. De ahí que pusiera una pared con una preciosa coreografía de relojes que, por elección,  no están en marcha (DONDE SE PARA EL TIEMPO) y cuyas horas están puestas al azar. Pero, lo emocionalmente valioso quiero que esté presente y en esa composición de relojes hago un guiño a dos de los momentos más importantes de nuestras vidas, los nacimientos de nuestros dos hijos. Así que en un gesto simbólico para nosotros, pusimos las horas de nacimiento de Alex y de Katixa en dos de ellos y  permanecen así «parando el tiempo» que nadie más podía detener.

Te narro con cierto pudor este detalle, para explicarte que decoro como siento, guiada por esas grandes cosas que mueven nuestro mundo y nuestras emociones. Los espacios que conectan así con nuestros corazones, son los que les ofrecen KALMA para seguir latiendo bonito…

Sabéis cómo adoro introducir piezas artesanales en mis proyectos, así que aquí hay varias especiales que aportan esa energía única de los objetos que no están hechos en serie: el banco corrido nogal de la zona del comedor es de un artesano local, la ventana que está encima de la chimenea viene de otro taller donde cuidan cada pieza…

El tabique a media altura que diseñé para crear una «división» entre la cocina y la trasera del sofá fue todo un acierto. Delimita y enmarca cada espacio sin cerrarlos y me dió una pared que alberga instalaciones eléctricas y calefacción para dar servicio a la barra de desayunos. Quiero parar un segundo en ella y hacerle su homenaje. Esta joya nos la construyó un carpintero cuyo trabajo parte de maderas de derribo. De hecho, esta que eligió para nosotros, es parte de lo que recogió de los suelos del desmantelamiento de una vieja fábrica. Nos la trajeron él y su hijo y ambos cuidaron que todo fuera bien en la compleja operación de introducirla en casa. El amor que pusieron en el proceso quedó en esta pieza rústica que quise combinar con taburetes ligeros de metacrilato y las livianas lámparas de cristal y acero que iluminan la barra. Tradición y modernidad conviviendo para crear armonía llena de intención.

Nuestro espacio interior está inundado de luz gracias a las grandes ventanas que conectan con la terraza. Aprovechando que una parte de la fachada estaba retranqueada y quedaba una zona bajo cubierta, creé un espacio rodeado de una cortina de cristal. Este elemento se abre y cierra del todo en un instante, esto nos permite disfrutar de este lugar en días lluviosos o ventosos y es muy utilizado incluso en temporada invernal. La distribución que he diseñado, nos da la opción de utilizarlo como zona de estar, pero pensada a su vez para incorporar fácilmente una mesa plegable y taburetes que nos permiten gozar de un comedor en la terraza para los días no soleados. Todo está ideado para ser montado sin retirar los sofás y disponer de un espacio multifuncional que exprime sus posibilidades. En un ratito pasamos de tener un espacio para la siesta, tertulia a mesa para comer,  mesa para juegos…

Tenía claro que quería un espacio que aportara naturaleza y «verde» a la casa, así que en la terraza abierta diseñé un paisajismo con plantas duraderas y apropiadas para el lugar. La mesa grande, la zona de hierba artificial con balancines, la de hamacas para tomar el sol o leer, las esculturas que aportan arte y belleza…no podían faltarnos para poder disfrutar de este espacio que me hace sentir privilegiada de habitar y agradezco cada día.